Yo tenía una granja en el Izozog…
CRÓNICA DE UN VIAJE A BOLIVIA
CERAI. Bolivia, a 20 de octubre de 2009. - Así podría comenzar yo mi historia, como lo hace Isak Dinesen en sus "Memorias de África". Como a ella África, el Izozog y Bolivia me han cautivado, hasta el punto de soñar con tener un trocito de tierra refugiada en sus montañas donde pasar largas horas observando sus paisajes maravillosos.
Viajé a Bolivia para reunirme y conocer in situ el trabajo de CABI (Capitanía del Alto y Bajo Izozog) Fundación Ivi Iyambae ("Tierra sin dueño"), contraparte (organización local con la que se trabaja en proyectos de cooperación internacional) de CERAI en el país desde hace más de ocho años.
Mi estancia se centró fundamentalmente en dar apoyo a las tareas administrativas y contables que se llevan a cabo desde los proyectos que implementamos en Bolivia junto con la CABI y también en comprender desde el "terreno" cuáles son los retos administrativos a los que los compañeros de Bolivia se enfrentan cotidianamente. Con este encuentro, hemos podido intercambiar dudas y encontrar entre todos, soluciones a las vicisitudes del día a día. También tuve la oportunidad de reunirme con futuras contrapartes de CERAI y financiadores de nuestros proyectos de cooperación en la zona.
Aunque, por supuesto, este viaje ha sido sobre todo una experiencia humana inolvidable. Estoy especialmente agradecida a Doña Addy Aguilera, Don Elvio Picassuti y a la Doctora Marioly Villarroel por su trabajo incansable desde la CABI, por estar siempre al pie del cañón y por los días maravillosos que me hicieron pasar.
Tras las jornadas de trabajo en la oficina, pude conocer a las comunidades a las que van dirigidos nuestros proyectos, éstos se desarrollan principalmente en el Izozog al suroriente boliviano, una zona habitada por 16 comunidades guaraníes a los márgenes del río Parapetí.
Ahora es estación seca en Bolivia. Cuando crucé el río del que os hablo, me dio la sensación de estar en medio de una playa en la que podría haberme perdido del resto del mundo. Pero en la estación de lluvias, el Parapetí, se transforma en un río temible. Por sus más de tres kilómetros de distancia entre margen y margen, discurren aguas torrenciales que dejan incomunicadas a las comunidades del lugar.
El Izozog es una región aislada a la que se llega en nada más y nada menos que ocho horas en 4x4 desde Santa Cruz. Parte del camino es por carretera asfaltada, pero el resto transcurre por un camino de monte árido y agreste que no fue obstáculo para que pudiera reunirme con sus gentes y paisajes.
CERAI trabaja concretamente con las comunidades de Rancho Viejo y Aguaraigua, al margen oriental del río Parapetí.
Las gentes de Rancho Viejo nos recibieron con una calurosa fiesta al ritmo de la música cruceña y guaraní. La primera noche dormí en un colchón de paja, del que me levanté como si hubiera dormido en mi propia cama. De allí me traje la sonrisa de los niños cuando me miraban, la risa de las mujeres al visitar sus gallineros, los niños haciendo gimnasia en el patio del colegio, el trabajo de los hombres al vallar sus tierras y transportar su ganado, el paisaje...
La visita a Aguaraigua me emocionó tanto que me despedí de su comunidad con lágrimas. Después de visitar el proyecto, de subir al Cerro Colorado e impregnarme de sus vistas, de comprobar el tremendo esfuerzo que se hace para construir corrales para ganado a 23 km de la comunidad, de la entrega de las familias por acudir tan lejos a trabajar, a pie o a caballo (no hay otros medios), mis anfitriones, me abrazaron y me dieron las gracias por mi visita y por mi ayuda, sin saber ellos todo lo que me habían dado a mí en este viaje.
Hubo tiempo también para pasarlo bien. Coincidí con el homenaje que se hace todos los años a Sombra Grande, su Gran Capitán, en la localidad de La Brecha. Desfiles, bailes, actos en los que CERAI estuvo muy presente, a petición de las mismas comunidades, y pudo dar a conocer cómo se van desarrollando los proyectos de cooperación de la zona.
La parte más difícil del viaje fue despedirme del Izozog, aún resuena en mi interior su ritmo, pasean por mi mente y mi corazón su paisaje, sus miradas, sus abrazos... seguro que volveré.
Laura Cremades, Directora del área de Administración y Contabilidad de CERAI













Nombre: jefojiwe
Fecha: mié 03 Mar 2010
Yo tambien tenia una granja... PORNOO